viernes, 31 de diciembre de 2010

Pero es inútil negarlo: tu me estás atrapando otra vez. 
Eres un ángel maldito, eres la dama más cruel. 
Un arma de doble filo: contigo sólo puedo perder, 
tu me estás atrapando otra vez. 
Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no, 
y ahora tengo que esconder las heridas. 
Y ese pulso que jugué, porque quise lo perdí, 
Nunca me podré alejar de ti! 
Te extraño cuando llega la noche
pero te odio de día!

No hay comentarios:

Publicar un comentario